martes, 24 de julio de 2007

Mármol

Soy una estatua de mármol blanco
inmóvil, gélida, de dura piedra
en mi superficie la vida medra
imposible moverme de mi banco.

Siento todo, la vida me estimula
no tengo capacidad de reacción
aunque trata de latir el corazón
congelada, mi sangre no circula.

Si me insultas, es de mala educación
airado responder el irrespeto
si me adulas, para mí es todo un reto
ser humilde, no aceptar tal emoción.

No siempre sucedió de esta manera
en el pasado un ser humano yo fuí
de pa' "los hombres no lloran" aprendí
"todo es pecado" mi madre asevera.

Malo era todo lo que yo quisiera
y por "ser bueno" a mis padres demostrar
mi corazón comenzóse a congelar
de tanto desear lo que no obtuviera.

Me han puesto al frente una mujer de mármol
su campo de atracción me tiene preso
"hey, mujer de mármol, mándame un beso
mitiga un poco mi soledad de árbol.

Los labios te cantan sin cantar mi amor
y mi pecho late sin latir por tí
¿Cómo expresarte todo lo que sentí
si la piedra no tiene expresión ni ardor?"

Ella me mira con sus ojos bellos
presta su boca a contestar mi ruego
palabras dice sin decir, de fuego
sus brazos me abrazan sin tocarme ellos.

Qué triste es el amor de las estatuas!
Viviendo sin vivir en su distancia
soñando el amor, la dulce fragancia
diciendo sin decir palabras fatuas.

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