Estas páginas contienen las espinas que atormentaban mi alma, son mi Caja de Pandora portando las tristezas y los males, los sueños, las alucinaciones.
Las mujeres que me inspiraron necesitaban ser salvadas pero no soy un salvador, sólo un hombre normal que observa el universo desde la biosfera, que siente cómo los enormes espacios que separan las galaxias son los mismos que surgen entre las personas a pesar de que todos somos parte de la misma vida, del mismo ser, de la Gaia.
Como sé que los años pasan inexorables, que todos caminamos hacia la muerte, dejo éste pequeño recuerdo de mi paso por el mundo, agradecido de la vida que me fué dada y de los seres que de alguna forma se relacionaron conmigo.
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